Daniel Samper Ospina, el niño rebelde de la familia acomodada que, remilgaba el, de las comodidades que tenía y tiene. Le parecían excesivas e injustas frente a la mayoría que su país, lejos está de tener esas comodidades. De cualquier manera, remilgaba, pero siempre las ha disfrutado: los bienes, los viajes, el colegio exclusivo, los “contactos” y todo lo que conlleva tener sus apellidos.
Este niño hecho hombre, levanta la voz usando la tarima que le proporcionaron sus apellidos y, no deja títere con cabeza en los medios tradicionales que sus apellidos han abierto. Critica ácidamente a los de su entorno social y económico. Expone pública (y selectivamente) a las personas con cargos políticos, públicos y económicos que considera y que, coincidentemente son personas publicas muy reconocidas (así logra un mayor eco), Álvaro Uribe Vélez debería cobrarle regalías por todo el trafico que le ayudo a generar usando su nombre
Con esto ganó el reconocimiento del “pueblo” pues ciertamente, si bien sus criticas no tienen efectos prácticos reales en su mayoría, si representaban lo que muchos creen.
Logra rápidamente y nuevamente gracias a sus apellidos, emplearse y dirigir algunos de estos medios tradicionales, manteniendo siempre un perfil “antiuribista”, y con un humor ácido y crítico. En un país como Colombia donde siempre el poder ha estado en manos de los círculos sociales y económicos de los que el hace parte, representa para él ‘bocato di cardinale‘ esto, pues le garantiza material infinito y tener la tranquilidad de que no le costaría su puesto este “fuego amigo”. Allí se mantuvo por varios años e inclusive incursionó en la plataforma YouTube, anexando nuevos “jóvenes” con su posición crítica hacia su entorno.
Para el ojo incauto, lo respaldaba a Daniel Samper Ospina, la coherencia y el interés legitimo social. Seguramente la mayoría de sus seguidores creían que, con la hipotética llegada de un gobierno que representaba todo lo contrario a los gobiernos que manejaron el país por décadas, Daniel Samper Ospina daría un vuelco en su proceder argumentativo, pues si bien nadie querría de él un nuevo “seguidor” de un gobierno diferente, si se esperaría viendo su posición hacia los gobiernos históricos, un cambio.
Paso lo que las mayorías esperaban (las mayorías votaron en las urnas por un cambio), llego un Gobierno de Izquierdas. Y Daniel Samper Ospina… Hizo un “Robledo”